ASÍ SERÁ LA NOCHE DE LOS TAMBORES Y BOMBOS DE LAS XVII JORNADAS NACIONALES DE EXALTACIÓN DEL TAMBOR Y EL BOMBO

Viernes día 8 de marzo de 2.002

A partir de las 23.30 horas.

Los tambores y bombos llegados desde todos los puntos de España, se van reuniendo en la Plaza del Ayuntamiento dando los últimos retoques a sus tambores y bombos para, en el momento en que den las 12 de la noche, dar comienzo a la espectacular Noche de los Tambores, la cual en esta ocasión también será de bombos.

 

23.56 horas.

Se apaga el alumbrado público. Creando la penumbra que debió existir en los inicios de esta costumbre de tocar el tambor.

Mientras "el Panganico" (mascota oficial de los tamboristas muleños) se va paseando reflejado por las fachadas de los edificios y entre la multitud..

 

 

23.58 horas

Un grupo de músicos interpretan el toque LLAMADA A LA TAMBORADA mientras que los tamboristas piden silencio batiendo los palillos sobre sus cabezas.

 

24.00 horas.

Coincidiendo con LA PRIMERA CAMPANADA de las 12 de la noche del reloj de la plaza (hay que dejar sonar las 4 campanadas de los cuartos que preceden a la hora) SE ROMPE EL SILENCIO con el estruendo de los tambores y bombos al unísono, procurando hacerlo con el toque clásico muleño.

Los focos que recorren la multitud a oscuras refuerzan esos primeros minutos tan intensos.

Los muleños, con un nudo en la garganta hacen sonar sus tambores al unísono, esa noche acompañados en su batir de pieles por amigos igualmente llenos de emoción, venidos de otras tierras con sus tambores y bombos en un hermanamiento total de tradiciones.

Los bombos refuerzan ese momento mágico, en que muleños y gentes de toda España rinden tributo a aquellos que iniciaron la tradición.

 

Poco a poco van encendiendose las luces y todos los participantes empiezan a hacer sus toques típicos, comenzando a extenderse por toda la ciudad, donde esa noche harán zurrir sus pieles en armonía.

A las 3.00 horas en la Plaza del Asilo, las Peñas tamboristas muleñas, obsequiarán a los asistentes a nuestras típicas gachasmigas con tropezones, para poder continuar tocando sus tambores y bombos toda la noche.

 

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